Curiosidades

Fútbol y Política: El Mundialito de 1980

En la historia del fútbol mundial, existen muchas anécdotas. Sucesos que pareciesen quedaron en el olvido, a veces solo rescatados por la tradición oral.  Nombres de jugadores, jugadas excelsas, finales legendarias, incluso infames robos/arreglos.

Una de las historias con las cuales yo crecí, fue la del Mundialito. El torneo organizado para conmemorar los 50 años de la Primera Copa Mundial, en el cual participaron los Campeones del Mundo (de ese entonces).

El torneo de torneos

¿Nunca escuchaste sobre él? No te culpo. Comencemos la historia.

mundialitoCorría el año 1980. Uruguay estaba en tiempos de dictadura, y el gobierno necesitaba, urgentemente, un evento para vender su imagen benefactora como propaganda para el régimen, a la espera del plebiscito que decidiría si los militares continuaban en el poder. Habiendo tomado nota del “éxito” de la dictadura argentina con la organización del Mundial de 1978, la idea de organizar un campeonato que juntara a los campeones del Mundo en el lugar donde se realizó la primera Copa, 50 años antes, terminó por surgir.

Y para la consecución del objetivo, contaron con la ayuda encomiable de Joao Havelange, el viejo zorro, Presidente de la FIFA, quien vio con beneplácito tan “oportuna” propuesta, sin pestañeos, de la cual, de manera personal, quitó mucho beneficio invirtiendo en la transmisión por TV, siendo una de las primeras a color desde Sudamérica al mundo.

Que ruede el balón

Argentina 1981No sin muchos contratiempos , se organizó finalmente, luego de posponerla por meses, en diciembre de 1980, el partido inaugural de la “Copa de Oro”. Llegaron a Montevideo las selecciones de Italia, Alemania Federal, la Argentina de Maradona, Brasil con Sócrates y en reemplazo de Inglaterra (que como de costumbre arrugó por orgullo), Holanda, en calidad de 2 veces sub-campeona, además del cuadro local.

 

1320923030_originalTodo Uruguay, un país que en ese entonces se hallaba muy polarizado debido a las tensiones políticas y la violencia de Estado, se paralizó. Los militares no desaprovecharon la ocasión de demostrar en la ceremonia al “país de orden y progreso” (las dictaduras sudamericanas no tenían mucha imaginación al respecto) e incluso mandó a hacer una “canción oficial” del campeonato, la cual es horrible.

(En serio, es malísima).

En comparación al resto de las Selecciones, la Uruguaya no tenía grandes jugadores, ni siquiera había logrado clasificar al último Mundial, tenía si, como DT, al arquero de la hazaña del Maracaná, Máspoli. Lo que se dice, a puro corazón.

Se dividieron en dos grupos: El A: con Italia, Holanda y Uruguay, y el B con Alemania, Argentina y Brasil.

El sistema fue el siguiente. Los dos mejores de cada grupo de tres (?) jugaban entre sí un segundo partido y de ahí saldrían los dos finalistas.

Hubo de todo. Argentina se eliminó empatando con Brasil y Maradona salió a decir que no volvería a jugar en Uruguay nunca más en su vida, debido a los hechos de violencia, los italianos declararon luego que se dejaron perder con Holanda para volver rápido a casa. En Brasil, Sócrates declararía  su repulsión hacia el torneo porque lo veía como pura propaganda fascista, etc.

La Gran Final

965De alguna manera, entonces, La Celeste y la Canarinha terminaron disputando, como una revancha de Maracaná, ya en enero de 1981, la final. Todo estaba listo para que sea una fiesta, con la banda militar y los destacados funcionarios del gobierno y de la FIFA en el Palco de Honor. Incluso le habían prometido a los jugadores un auto si Uruguay ganaba.

18Pero lo que estuvo pensado como una conmemoración de la victoria de los militares en las urnas, terminó siendo todo lo contrario. Una semana antes de la final y contra todo pronóstico, el NO ganaba el plebiscito, iniciando el camino hacia la democracia.

Y el día de la Final, frente a un abarrotado Centenario,  en una transmisión directa a todo el mundo, desde las tribunas se cantaba “se va a acabar, se va a acabar, la dictadura militar”.

Uruguay ganó 2-1, repitiendo el resultado de la final de 1950 y se coronó con el ostentoso título de “Campeón de Campeones”.

Excepto que esto quedó en el olvido. Con los acontecimientos políticos posteriores, la nula cobertura en Europa, entre otras cosas, el torneo (que tenía carácter oficial), no está ni en la web de la FIFA.

Al final, solo quedó, más allá de los resultados, en el inconsciente colectivo, el día que, en su propia cancha, la gente le ganó por goleada a una dictadura.

Colaboración del “Escritor de a ratos”: @MaxiManzoni. Nuestros agradecimientos por compartirlo con nosotros.

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