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El estilo Chiqui

Finalmente ocurrió lo que hace unos años parecía imposible: Francisco “Chiqui” Arce hoy asume como director técnico del Olimpia. Un jugador y entrenador plenamente identificado con Cerro Porteño tomará las riendas del caballo desbocado en el cual se ha convertido la institución decana en estas últimas campañas.

Hoy en día el Chiqui es el técnico paraguayo de mayor renombre, con una filosofía de juego bien determinada, con un enfoque en un proceso y en crear equipos competitivos. Estas son algunas de sus mayores fortalezas y los mayores desafíos que enfrentará en este paso por Olimpia:

Fortalezas:

– Jugar con la pelota al piso: Entre todos los técnicos paraguayos actualmente en actividad, el Chiqui sin dudas es el que tiene la filosofía de juego más definida. Todos sus equipos buscan mantener la pelota en el piso, hacer pases cortos y evitar los constantes pelotazos. El juego debe armarse desde la defensa con toques constantes. Cuando comenzaban con Rubio Ñu la gente consideraba al Albiverde como un “Barcelonita”, algo que el propio Arce confirmó en una entrevista con Radio Cardinal, admitiendo que es un estilo con el cual se identifica

El Chiqui tampoco es un fundamentalista del pase corto, ya que insiste que sus equipos puedan usar el pelotazo, pero solamente cuando puede producirse un contragolpe. En cualquier otra situación, especialmente cuando tiene la pelota la defensa, el hace todo lo posible para que la pelota no termine volando por los aires, como tanto nos hemos acostumbrado en nuestro fútbol del día a día.

Un ejemplo de como un equipo de Arce toca constantemente en el fondo hasta encontrar el hueco para atacar, con Rubio Ñu en el 2011. Nada de pelotazos a cualquier lado.

El pase a ras del piso es fundamental hasta en las pelotas paradas, aquí en un golazo contra Carapegua en el 2013. Todos los jugadores tienen una cosa en mente: mover la pelota hasta encontrar al jugador libre que tenga la oportunidad de convertir.

 

– El uso de la presion: Otro de los fundamentos de este estilo de juego es la presión como manera de crear ocasiones de gol. Todos los jugadores tienen una forma determinada de presionar según su posición en la cancha y el movimiento del rival, y cuando recuperan la pelota buscan atacar al rival cuando este está mal parado. Desde el primer atacante hasta el último en la línea defensiva tiene que presionar, porque solamente presionando todos juntos al mismo ritmo, como si estuvieran conectados por un hilo invisible, pueden transformar la presión en recuperación y en ataque instantáneo.

Este estilo es uno basado en lo que aprendió trabajando con técnicos como Sergio Markarian y Luiz Felipe Scolari, a pesar que Chiqui dice que su estilo no es uno pragmático como el de ellos, sino que es más dinámico como el de Paulo Cesar Carpeggiani o Wanderley Luxenburgo.

Aquí ante el Cruzeiro, en aquella dolorosa derrota por 0-2, el equipo usa la presión en el mediocampo y luego en la salida, creando una situación clara de gol.

En el Clausura 2013, el del campeonato invicto, esta presión de Julio Dos Santos casi en el área rival terminó en gol de Ángel Romero.

 

El Chiqui y Angel Romero, uno de sus tantos éxitos surgidos de la cantera.

El Chiqui y Angel Romero, uno de sus tantos éxitos surgidos de la cantera.

– Desarrollo de juveniles: Desde que inició su carrera como técnico, el Chiqui se ha destacado más que nadie por como ha logrado fusionar a los juveniles con los jugadores de mayor experiencia en Primera para formar equipos luchadores y de gran talento. En Rubio Ñu logró formar a un gran numero de jovenes promesas, tanto de su club como de otros clubes, tales como Derlis González, Pablo Velázquez, Robin Ramírez, Robert Piris da Motta, entre muchos otros. Lo mismo ocurrió cuando fue a Cerro, ya que con el se consolidaron talentos como los mellizos Ángel y Oscar Romero, Danilo Ortiz, Junior Alonso, Miguel Almirón, entre otros.

Este enfoque en desarrollar y nutrir a los productos de la cantera es especialmente importante para Olimpia, porque ellos han hecho una gran inversión en sus divisiones formativas como casi nunca antes. Los resultados están a la vista, con campeonatos en varias divisiones y la aparición de un gran numero de jugadores que tienen condiciones para ser destacados jugadores en primera división.

 

Experiencia en selección/clubes: A pesar que no ha sido técnico por más de una década, el Chiqui ha ganado una cantidad enorme de experiencia en sus últimos 4 años entrenando. En el 2011 tomó cargo de la Albirroja, cargo en el cual solo duró un año, pero que le sirivió para aprender como lidiar con un equipo lleno de figuras y como adaptarse a esta clase de situaciones. Luego en el 2013 asumió con técnico de Cerro, por lo que ya tiene experiencias en manejar un club grande y todo lo que eso implica a nivel de juego, de manejo de jugadores, dirigencia y hasta como lidiar con la presión de los hinchas.

Sus números: Rubio Ñu: 136 Partidos Jugados, 48 victorias, 38 empates y 50 derrotas.

Selección Paraguaya: 7 partidos, 3 victorias, 1 empate, 3 derrotas

Cerro Porteño: 82 partidos, 38 ganados, 23 empatados, 21 perdidos.

Debilidades:

– Conflictos con históricos: Tanto en la selección como en Cerro Porteño, Arce ha tenido problemas con algunas figuras de mayor preponderancia del plantel. En la selección se enfrentó a un grupo de llamados “históricos” a quienes había dejado de lado para dar lugar a jugadores más jóvenes. También dejó de lado a los nacionalizados que componían la selección durante la era Martino. El lobby de estos históricos fue una de las razones por las que su ciclo terminó de manera tan abrupta.

En su ciclo en Cerro también se enfrentó con varios jugadores considerados estrellas en el equipo, la mayoría de ellos extranjeros. El primero de ellos fue Roberto Nanni, quien luego terminó demandando al club por la manera en la que rescindieron su contrato. Con Daniel Güiza también tuvo conflictos, ya que lo mantenía de suplente, pero finalmente lo hizo jugar a un alto nivel. El enfrentamiento que le costó el cargo fue con Jonathan Fabbro, a quien acusó de hacer una campaña en su contra. Al final tanto los hinchas como la dirigencia prefirió a Fabbro antes que a Chiqui, por lo que dejó el banco de Cerro.

En un plantel con varios jugadores “estrellas” y de alto salario como Olimpia, este enfoque de promocionar juveniles por encima de los nombres más reconocidos podría traer problemas con el plantel. Tendrá que ver como manejar un vestuario con jugadores que pisan fuerte como Juan Manuel Salgueiro, Salustiano Candia, Eduardo Aranda, entre otros. Dependerá de su tacto al manejar a los jugadores y de la dirigencia, si al final apoyan a los jugadores o a su técnico

Un grupo de hinchas haciendo campaña contra Chiqui. Se repetirá la historia?

Un grupo de hinchas haciendo campaña contra Chiqui. Se repetirá la historia?

– Rechazo de parte de la hinchada: La historia de Chiqui con Cerro Porteño sin dudas que pesa en su contra al iniciar este ciclo en Olimpia. Su nombramiento se recibió de manera positiva por gran parte del pueblo olimpista, pero un gran numero lo rechaza virulentamente por haber sido sido símbolo del Ciclón e hincha confeso del mismo. Estos son los mismos hinchas que lloraron de felicidad cuando jugadores de cuna cerrista como Hugo Talavera y Julio César Enciso levantaron la Copa Libertadores, gritaron hasta quedar afónicos los goles del “Loco” González o Pablo Zeballos, y otros interminables ejemplos.

Otro punto que causa rechazo a su figura es su mal desempeño en la selección. Durante un año fue el máximo culpable de la debacle albirroja, algo que hubiera ocurrido hasta con Mourinho o Guardiola, al punto que terminó siendo Judas Kai en las fiestas de San Juan del 2012. Estos hechos harán que el hincha olimpista salte enseguida en contra de él cuando los resultados no acompañen.

– La falta de paciencia: El hincha olimpista sin dudas es uno de los más exigentes con respecto a los resultados. Cuando el equipo no gana dos partidos de seguido ya empieza la lluvia de puteadas y los silbidos que cada partido se vuelven más fuertes y más constantes. Considerando el pasado de Chiqui, esta falta de paciencia será aún mayor, ya que cualquier derrota será por culpa del “cerrista fracasado” que está en el banco.

Otra razón que podría causar que la hinchada pierda paciencia es que el Chiqui es un D.T. de procesos, que necesita tiempo para formar un equipo de primer nivel. En aquellos partidos que el equipo siga en formación, en los casos que no puedan ganar, putearán sin parar, especialmente los capos de la Preferencia, gente que insultaría hasta a su madre si esta estaba en el banco a cargo del equipo. Esta situación es aún peor este año, ya que todos los hinchas están pendientes del promedio, y cualquier derrota significa acercarse a los puestos del descenso, aumentando el nivel de paranoia y desmoronando la paciencia.


Este será el mayor reto de toda la carrera del Chiqui Arce. Ya con la mochila cargada de experiencia, fracasos y grandes éxitos, deberá dirigir las fortunas del club al cual consideró como el eterno rival durante toda su vida. Si el público y la dirigencia le permite el tiempo suficiente podrá establecer un proceso exitoso, con un equipo de gran nivel de juego, promoción de talentos de la casa y la implementación de un estilo propio, moderno y ofensivo. Todo dependerá de aquel recurso que está tan poco valorado en nuestro fútbol: el tiempo.

Fotos: D10.com.py, ABC Color, Tigo Sports, 

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