Curiosidades

Los peinados en el fútbol Paraguayo

Inspirados en otros posteos en donde se analiza la estética de los futbolistas, ahora nos embarcamos en la difícil tarea de ver un poquito qué carajos pensaban (o piensan) los jugadores de fútbol para peinarse tal cual lo hacen.


Ahora mismo la moda es el peinado “mohicano”, que tiene como grandes exponentes a, por ejemplo, el Cristiano Ronaldo sudamericano: Víctor Ayala.

Es también menester aclarar que recurriendo a los archivos uno encuentra cada joyita que se escapa a cualquier moda globalizada y que fueron grandes inicios de tendencia en todo el mundo. Por ejemplo Ronaldo (el gordo #9) con ese jopo inextensible que simulaba una medialuna (?) en el mundial del 2002. Tiempo antes ya se hablaba del “peinado Chilavert” con el cual insistían los entonces niños a finales de la década del 90′ como look anti peine y anti piojos.

Ahora, yendo a los bifes (?), en un breve y desordenado repaso por el fútbol criollo encontramos algunos jugadores con peinados para el recuadro.

Es menester del lector colaborar con más nombres, para un artículo posterior.

Bueno, sin más preámbulos, empezamos:

Vamos hasta donde nos da Internet (?) para llegar a la década de los 70.

Saturnino.

Saturnino.

El de la izquierda es el groso Johan Cruyff, figura del Barcelona de los 70, con Saturnino Arrúa, valuarte (adjetivo acorde al tiempo de la foto) del Zaragoza de España. Ambos ídolos y eternos, como el fútbol…. pero nada justifica sus peinados.  Nada. Estamos hablando de una época previa a la caída del muro de Berlín que trajo la unión de las dos Alemanias y en donde las manifestaciones hippies (?) comenzaban a ganar preponderancia hasta en las cabezas de los deportistas.

 

 

 


Alicio

Alicio

Les damos 5 minutos para que adivinen de quien se trata…… bueno, perdieron (?). Señores, con todos ustedes, se enciende la Alicio señal: Alicio Solalinde, con un gato persa acostado sobre la cabeza posando como el crack que fue, antes de un partido de Olimpia, allá por los años 80 cuando el Defensores del Chaco todavía tenía la famosa gradería “Este”, un lugar que se convirtió en el lugar histórico de soldaditos. Capítulo aparte para las casacas sin publicidad ¿lindas, no?

 

 

 


El hombre Lobo Diarte.

El hombre Lobo Diarte.

¿Encontramos al abuelo boliviano de Justin Bieber? No. Pero si hablamos de jugadores grosos y de peinados extravagantes, este no podía estar ausente. Además, la movía con la guitarra (Pipino LTA). Este muchacho con look Playmobil es el gran Carlos “Lobo” Diarte. Un emblema del fútbol paraguayo. Aquí, con la camiseta del Real Betis español, en donde brilló entre el 80 y 83. El Lobo fue figura del Olimpia pero su talento era demasiado para nuestro fútbol que tuvo que migrar y encontró en Europa su lugar en el mundo, en donde se expresó con su juego y en donde dejó grandes recuerdos para los hinchas de Betis.

Con ese “recorte” hoy en día pasa desapercibido en una reunión flogger en el Shopping Mariscal López.

 


Gato.

Gato.

Mirada perdida, figura espigada. Fotaza del Gato Fernández, cuando fichó por el Español de Barcelona. Estamos hablando de una época en la que en las radios se podía escuchar lo mejor del glam metal y el Gato no estuvo ajeno a la moda de rulos y batidos que pondrían celoso al mismísimo Brian May de Queen.

El Gato duró 5 temporadas en el alto fútbol de la madre patria. También estuvo por Brasil en donde los hinchas lo recuerdan con mucho cariño, para después volver con el tiempo al club de sus amores, Cerro Porteño, jugando con el keniano William Inganga, en la cancha de Presidente Hayes, allá por 1997.

 

 

 

 


Lo de cavernícola no es coincidencia.

Lo de cavernícola no es coincidencia.

Felipe Nery Franco, le decían el “cavernícola” y viendo la foto uno se pregunta por qué (?). Jugó en varios equipos pero brilló en Libertad, en la década del 80, y no hay forma de no recordarlo con la camiseta juventosa (?) del equipo de Tuyucuá corriendo y saltando al compás de la pelota en nuestras maltrechas canchas de aquellas lindas épocas. En la foto, se lo ve con una camiseta del DIM, de Colombia. Lo ficharon porque creían que podía parecerse a Valderrama, por el quincho, pero terminó filmando una película sobre Jesús (?) haciendo de Barrabás.

Gloria del fútbol paraguayo y enemigo N° 1 de las peluquerías. Un crack.

 


Patoruzú

Patoruzú

Que alguien nos explique esos mechones que salen por detrás del cuello de Eumelio Ramón Palacios, alias Patoruzú. Un grande.

El look “coleta”, más kepis deportivo y rosario lo hacen un creador de tendencias en el mundo de la cumbia, pero últimamente más del reggeatón. Un trotamundos del fútbol, Patoruzú se ganó a la hinchada azulgrana por su lucha y tenacidad, aunque tenía menos goles que Ezio (?). Defendió hasta donde pudo a su querido Cerro Corá de Campo Grande -hoy ya desaparecido prácticamente- y actualmente es uno de los buenos entrenadores que tiene el fútbol paraguayo.

 

 

 

 

 

 


Aparecerá de vuelta en el especial "tarjeteros".

Aparecerá de vuelta en el especial “tarjeteros”.

Y llegó la época en que los jugadores empezaron a joder con el teñido. No tenemos muy bien los registros, pero Emilio Martínez se zarpó con su tuneado y acuñó el término “hûbio”.

Buen lateral, sabía moverse por toda la defensa. Hizo muy buenas temporadas en Cerro, luego estuvo en Libertad y pasó por el fútbol extranjero, recorriendo varios clubes. Volvió al Paraguay, jugó en Olimpia y poco tiempo después ya no se supo mucho de él. Pero este peinado, es para la posteridad.

 

 

 

 


Pablito Lezcano (?)

Pablito Lezcano (?)

No, no es la portada del primer disco unplugged de Damas Gratis. Es la foto de Mario Grana, el jugador argentino que llegó a Cerro allá por el 2004  y se ganó el corazón de los azulgranas por la entrega, el juego y una mínima venta de humo (hoy el humo sale de los lomitos que vende en su local), que no le viene mal a nadie (?). Cabello largo y tatuaje del Che en el brazo derecho, Mario revolucionó el vestuario azulgrana entre 2004 y 2006 y fue artífice de un golazo al Mono Tavarelli en un clásico, que cada vez que se va a jugar un clásico se repite. Más tarde abrió una hamburguesería y Zapag lo contrató como DT, pero con la condición de cambiar de look.

 

 

 


Flaco, como su paso por el fútbol

Flaco, como su paso por el fútbol

El Flaco Candia. Estamos seguros que ni la mamá sabe su nombre. Todos le dicen el Flaco Candia. Eso de Isidro inventaron nomás, para ponerlo en la planilla (?) de los partidos. Arito, cabellera al viento y sonrisa. Todo lo que una mujer espera de un futbolista.

Se rumorea que este look nació luego de ver en vivo a los N’Sync. Te extrañamos, Flaco (mentira).

 

 

 


No va en reversa, como un moto

No va en reversa, como un moto

Una imagen vale más que mil palabras y aquí no hay mucho más que agregar. Sólo dar el dato de que ese alargue le costó Gs. 800.000 al gran Angelito Ortíz. Estamos hablando de 2004, ajusten la inflación ustedes (?).

 

 

 

 

 

 

 


Jesús de (barrio) Nazareth

Jesús de (barrio) Nazareth

La tarde en que Jesús fichó por Olimpia. “El Loco” Bareiro llegó con mucha ilusión y un séquito de estilistas que lo acompañaban en todo momento. Mucho ruido, rindió poco, tuvo muchas ocasiones de gol pero la falta de forma física y las constantes acomodadas de jopo le privaron de más goles.

 

 

 


Jullo Irrazábal

Jullo Irrazábal

Julio Irrazábal es un jugador polémico en todo el sentido de la palabra. Supo revolucionar la estética del fútbol mostrando que los morochos también se pueden hacer “claritos” y salirse con la suya. Hoy presenta un look pájaro loco, mote (?) que también lleva dentro de la cancha. Desde su popular cuenta de Twitter se dedica a tirar tips para el cuidado capilar.

 

 

 


Cuánto te queremos, Lolo

Cuánto te queremos, Lolo

El Lolo de la Gente. La gloria es toda tuya. En Luque no saben cómo es que mantiene esos rulos al son de su fútbol. Dicen que es una especie de Sansón, si se los corta, se acaba su magia con el pie derecho. A seguir así Lolo. Recién salido de una lesión, la magia del Lolo espera por una oportunidad, quizás lo tenga ahora con Diego Alonso, nuevo DT del Decano.

 

 

 

 

 


Tirate... qué? tirate un centro

Tirate… qué? tirate un centro

Víctor Ayala y la moda del “mohicano”. Su peinado más o menos da una señal de lo que son sus centros. Incomprensibles y con mal gusto. Igual, en más de una ocasión hizo dos o tres goles que le valieron su traspaso al fútbol argentino. Actualmente juega en Lanus en donde comparte peluquería con DJ Memo de los Wachiturros.

 

 

 


Pedrito

Pedrito

Nos retiramos con esta imagen que resume lo que vimos en este post. Dolor profundo.

Esperamos la colaboración de todos. Si se nos pasó alguna leyenda del peinado.

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