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Moacir Barbosa “El arquero mufa”

¿La mufa no existe? ¡Las bolas! Claro que existe, en las siguientes líneas te contamos la historia de Moacir “Kichi” (?) Barbosa Nascimento, el arquero brasileño que injustamente murió dos veces, en una de las anécdotas más tristes del futbol mundial.

Moacir¿La mufa no existe? ¡Las bolas! Claro que existe, en las siguientes líneas te contamos la historia de Moacir “Kichi” (?) Barbosa Nascimento, el arquero brasileño que injustamente murió dos veces, en una de las anécdotas más tristes del fútbol mundial que se tenga antecedentes. Arquero de la selección de su país en el mundial de 1950, Barbosa nació en Campinas el 27 de marzo de 1921, y falleció en el año 2000 a los 79 años. Ésta, en verdad, es la fecha de su segunda muerte, ya que varios años antes, el fútbol y el arco dieron su primera gran sentencia al pobre Moacir.

Barbosa, arquero del Vasco da Gama por entonces era el encargado de cuidar el arco de Brasil en el primer mundial disputado en casa, competición en la que el anfitrión era el claro favorito a quedarse con el título, teniendo en cuenta el gran equipo que ya tenía en ese entonces el cuadro brasileño. Pero el día maldito llegó, la gran final disputada en el Maracaná el 16 de julio de 1950, contra la siempre respetuosa selección uruguaya, que tenía en sus filas también a grandes jugadores, enormes apellidos que marcaron a fuego la historia del fútbol charrúa.

Moacir 3


Ante 200.000 espectadores, cifra récord en la historia de los mundiales, Brasil necesitaba apenas un empate ante Uruguay para conseguir su primer campeonato mundial… pero pasó que Moacir (?) Barbosa falló en los dos goles uruguayos, sobre todo en el segundo cuando apenas restaban 10 minutos para el final del encuentro.

El “maracanazo” ya era historia, el sufrimiento del arquero apenas comenzaba.

Luego de ese día, nada fue igual. Los periodistas y la sociedad brasileña en general condenaron al pobre arquero durante toda su vida. Según los relatos periodísticos, en 1993, el ex arquero fue a visitar a la selección brasileña pero el cuerpo técnico le negó la entrada al campo porque creían que daría mala suerte. Barbosa declaró que “la pena máxima en Brasil por un delito son treinta años, pero yo he cumplido condena durante toda mi vida”.

Así llega a su fin la historia más cruel de los mundiales de fútbol. La historia del arquero que nunca pudo revertir las críticas de un mal día, dejando este mundo de la manera más indigna que una persona puede tener, en la pobreza y en la soledad como se fue Moacir Barbosa Nascimento.

Moacir 4

Recordá aquel fatídico día en video.

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