Especiales

Paraguayos que marcaron historia en Argentina

Hablemos de jugadores paraguayos ídolos en Argentina. A no confundir que se trata de tipos que dejaron su impronta en cada cuadro que defendieron ya sea con goles, haciendo fintas o en puestos defensivos transpirando la camiseta.

Argentina generalmente tuvo jugadores con buen pie y a los paraguayos, como muchos países, nos tenían como defensores. Pero hubo quienes se salieron del molde y marcaron época durante su estadía en algún club argentino.
Repasamos un poquito algunos nombres que lograron quedarse en la memoria de los hinchas argentinos.

Erico, quizás, el paraguayo más querido en Argentina.

Erico, quizás, el paraguayo más querido en Argentina.

El “Saltarín Rojo”
Es imposible no mencionar a un jugador con todas las letras, goleador como pocos, cuya marca aún no fue superada en el fútbol argentino. Obviamente nos referimos a Arsenio Erico, el “Saltarín Rojo”. La gente adulta mayor de 60 a 90 años, y hasta podemos atrevernos a decirnos los de 40 y 50 años, lo reconocen como ídolo y no dudan en mencionarlo entre los más grandes.
Lastimosamente los tan inteligentes barras de Independiente a veces salen con cantos xenófobos, pero bueno, idiotas hay en todos lados.

Arsenio fue un bestial delantero que convirtió 293 goles en el fútbol argentino y comparte la punta (?) con el ídolo riverplatense Ángel Labruna. Aunque una investigación reciente estableció que en realidad Erico tendría 295 goles en su haber. Para malpensar de los hermanos (?) argentinos.

“Paraguayo de oro”

Nacido un 30 de marzo de 1915, el “Paraguayo de oro” –como lo describió un periodista kurepí de la época, cuando el jugador rechazó defender a la selección Argentina por un dineral- empezó en Nacional de nuestro país.
Entre sus anécdotas está la ultrareconocida en la cual la marca “Cigarrillos 43” otorgaría un automóvil a aquel jugador que alcanzara esa misma cantidad de goles. El Saltarín Rojo los hizo unas buenas cuantas fechas antes de que culmine el torneo por lo que se dedicó a ser un asistidor de sus compañeros para no pasar la cifra goleadora.
Alfredo Di Stéfano, otro grande del fútbol mundial, se declaró un admirador del “Saltarín Rojo”. Falleció en 1977 dejando un gran recuerdo en la afición argentina.

 


El “Machetero”

Delfín Benítez, con una camiseta de Boca para el recuerdo.

Delfín Benítez, con una camiseta de Boca para el recuerdo.

Si nos quedamos en esa primera mitad del siglo XXI, también podemos mencionar a Delfín “Machetero” Benítez. Pero cuidado, no piensen que era un defensor. No, señor, fue un delantero que a fuerza de goles se ganó a la hinchada boquense.
Inició su carrera en el Club Libertad donde no tuvo mucho éxito. Tras participar de algunos partidos con la Selección de Paraguay fue transferido a Boca Juniors. Ahí “El machetero” se hizo ídolo de los bosteros.

Formó el temible ataque con Francisco “Pancho” Varallo, uno de los históricos goleadores de Boca, y con Roberto Cherro. Es el mayor goleador extranjero en el conjunto de la Ribera. Según el investigador deportivo Carlos Torres, a Benítez le decían “El Machetero” “porque cuando él empezó a jugar en Boca se estaba desarrollando la Guerra del Chaco. Y los soldados paraguayos usaban machetes para abrirse paso en las picadas. También le decían ‘Boquerón’”.

 


El “Fino” en la Máquina de Caballito

Adolfino Brilló en el Ferro del 84. Fue la magia de los domingos.

Adolfino Brilló en el Ferro del 84. Fue la magia de los domingos.

En los 80, un paraguayo que brilló en Argentina fue Adolfino “El Fino” Cañete, según comentó el investigador deportivo, y colega, Carlos Torres. Integró el plantel de Ferrocarril Oeste, la maquinita, durante su era dorada. Hoy el conjunto de Caballito deambula en las categorías del ascenso e inclusive quebró en la década del 2000.

“El Fino” supo llevar la batuta de aquel Ferro de los 80 con sus pases y sus cañonazos. No hay hincha, sea de ese club o no, que lo haya olvidado. Ganó los torneos de 1982 y 1984, bajo la dirección de Carlos Timoteo Griguol. Acá se inició en General Caballero de Zeballos Cué y jugó en Argentina, México y Chile.


Un “Loco” en Santa Fe

Equipazo de Colón con el Loco. Este año vuelve a la B en Argentina.

Equipazo de Colón con el Loco. Este año vuelve a la B en Argentina.

Ya entrado en los 90 hay varios más a quienes nombrar. Gabriel “El Loco” González se llevó puesta a la afición sabalera. Sí, al club Colón de Santa Fe. Allí el tan temido por el árbitro Lugo (?) que cuando eso seguro no planeaba más que demostrar su talento, fue uno de los pilares para que el conjunto santafesino conquiste el Ascenso argentino y suba a la Primera División.

El descenso

Colón descendió en el último torneo en donde jugó un desempate con Atlético Rafaela. EL dato curioso es que no se presentó a jugar una fecha justamente contra la Crema en medio del torneo. Sufrió una crisis institucional que obviamente repercutió en lo deportivo.

Al club la FIFA los castigó con la quita de 6 puntos por una deuda con el Atlante de México por el pase del jugador, que todos recordamos, Juan Carlos Falcón. Lo loco de este torneo de Colón fue que alcanzó los 30 puntos mínimos para salvarse, pero no fueron suficientes.
Anyway, la afición de Colón tiene un cariño especial por “El Loco” en donde es considerado uno de los máximos ídolos de la institución. Pero además de Olimpia y Colón, González tuvo un paso por España, en el Atlético Madrid B y el Albacete, en Universitario de Perú y su última locura fue jugar en una liga santafesina a los 50 años.
Nunca olvidaremos sus remates de media distancia y tiros libres.

Dos goles del “loco” en el clásico contra Unión y el gestito en el festejo: Lindo tipo (?)


La garra guaraní en la Ribera

El primer Cabañas famoso (?) en el fútbol paraguayo.

El primer Cabañas famoso (?) en el fútbol paraguayo.

En Boca Juniors, a mediados de los 90 estuvo Roberto Cabañas. En base a los huevos, festejos con piruetas y sus goles contra River Plate se convirtió en ídolo de la hinchada boquense.
Llegó a La Boca tras su paso por Colombia y Francia. En el América de Cali también se supo consolidar como ídolo de la hinchada. Entre las anécdotas de Roberto, está una en la que sorprendió en un partido al salir a la cancha con doble canillera, una en la canilla y otra para los gemelos. Hasta la época del 90 y principios del 2000 los defensores y delanteros se trenzaban a patadas en el fútbol profesional para marcar territorio.
Con Boca Juniors ganó una Copa Master, de gran prestigio (?) y un Torneo Apertura. Uno de sus grandes enfrentamientos, pero históricamente en cualquier partido que pasara, era con Óscar Ruggeri, inclusive afuera de las canchas.

Discusión épica entre Cabañas y Ruggeri, ya retirados ambos:

 

La patada de Cabañas a Berti y la devolución de Primera:


El gigante del Fortín de Liniers

Festejo inolvidable. Gol de Chilavert a la Argentina en el Monumental.

Festejo inolvidable. Gol de Chilavert a la Argentina en el Monumental.

Finalmente llegamos al que es, a mi parecer, el último paraguayo ídolo de un club argentino como lo es José Luis Chilavert. Arquero, capitán y multicampeón de aquel gran Vélez del 93, 94, dirigido por Carlos Bianchi. Su personalidad, atajadas y carácter fuerte hicieron de él uno de los mayores ídolos que tiene el Fortín de Liniers.
Y también se tomó con Óscar Ruggeri en varias ocasiones y quizás la más recordada es cuando el defensor le jugó de atrás en una jugada en la que Chila tenía la pelota. No sabemos qué hubiera sido de la vida del numero 1 del mundo si es que esa patada llegaba a destino.
Repasemos la patada de Ruggeri:

Pero Chilavert la rompió en Argentina durante varios años, tanto en la cancha como en sus declaraciones. Nunca se achicó ante ningún jugador en ninguna cancha y siempre fue un referente.
Los goles del Chila:

Chilavert entrando en la historia: Gol desde la mediacancha al Mono Burgos


Otros destacados
Con Carlos Torres llegamos a la conclusión de que son esos los jugadores paraguayos que son verdaderamente ídolos de los clubes en los cuales jugaron. Hubo igualmente otros que no llegaron a ser ídolos pero que se destacaron por su juego y no por “robar” en un club.

Citemos el caso de Claudio Morel Rodríguez en Boca, los defensores Celso “Chito” Ayala, Pedro Sarabia y el naturalizado Ricardo “Vaselina” Rojas. Roberto Acuña tuvo un paso destacado por Independiente y Boca Juniors, Nelson “Pipino” Cuevas salvó más de una vez las papas en River, Santiago Salcedo tuvo un buen paso por Ñuls y ahora fue uno de los artífices del ascenso de Banfield, no así en Argentinos, Lanús y River.

Oscar “Tacuara” Cardozo dejó un buen recuerdo también en La Lepra. Derlis Soto también se destacó en Huracán. En fin, muchos más de los que pasaron y van a pasar por Argentina.


Post de César Cabrera Conde (@cabreraconde): Periodista y futbolero frustrado, como todos los de Cancha Chica.

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